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Memoria en ruinas (2024-5)

La casa que fue construida por mis abuelos, Lina y Gennaro, inmigrantes italianos a mediados del siglo XX en el Barrio de Floresta en Buenos Aires, Argentina, supo ser el hogar familiar que vio nacer a mi padre Hugo y en parte donde yo también crecí. Hoy ellos ya no están y la casa se convirtió en pura ruina. Como testigo del paso del tiempo, reflexiono sobre la memoria de los lugares, los recuerdos familiares y la fragilidad de los mismos. Les presto resistencia transfiriendo imágenes del álbum familiar a los escombros a través del tacto con un gesto de caricia buscando rescatar las añoranzas de un pasado que se desvanece, con la firme intención de honrar la memoria familiar, un intento por mantener vivos los recuerdos y las emociones que un día habitaron estas paredes hoy hechas escombros.  Exposición Selección Gran Concurso Vincennes Images Festival (Paris - 2025)                                 ...

Un recuerdo sin paredes - GALERIA FOTOCREATIVA BA (2025)

Así, a duros golpes 

se cree traer vivos todavía

viejas escenas en fragmentos, restos

de diálogos, perdidos

brillos de las pupilas enterradas.

 

Circe Maia, “Tarea inútil”, Presencia diaria (1964)


 

¿La fragilidad humana no se revela, acaso, en el empecinamiento por atrapar la memoria? ¿Es posible reconstruir el tiempo? ¿En qué escenas del recuerdo se cifra la identidad? La retrospectiva vital se arma de ruinas, como un rompecabezas imperfecto que habla desde los huecos, las piezas ausentes, los silencios. Pero aunque tengamos la certeza del olvido, de que nada encajará nunca, de que la distancia es una amenaza que late, perseveramos en hacer de la historia un pájaro esquivo; a puro golpe, la atrapamos en un puñado de imágenes, retazos de palabras, objetos que ya no están. Un recuerdo sin paredes puede condensar el desamparo; pero si sobrevive, emerge como una victoria. En ese intento, la biografía se vuelve un cuerpo translúcido y quebradizo como las alas de una libélula, que el artificio —¡pequeño milagro!— logra preservar. 

 

Un recuerdo sin paredes nos confronta con la ausencia: solo nos queda transformar los deshechos en amuletos y confiar en que seremos capaces, pese a todo, de reinventar lo perdido. 

 

Cecilia Serpa






















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